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sábado 4 de febrero de 2012

Viento



- ¿Oyes? ¡Qué viento!, me asusta, siempre me ha asustado, su ímpetu capaz de arrancar árboles, de agitar mares tranquilos; te sorprende con un portazo de repente, de pequeña al oír el zumbido que pasaba bajo la puerta del dormitorio me hacía creer que eran fantasmas que venían a por mi, me tapaba bajo las mantas y cerraba los ojos hasta quedarme vencida de miedo. Gracias mi amor, gracias por estar a mi lado en esta noche de terrible viento, afuera pueden caer todos los árboles de la ciudad, quizá el zumbido comience a oírse en breve, pero estoy con vos bajo la manta, no hay nada qué alivie más mis temores que sentirte a mi lado. Gracias por estar en mi vida, apenas han pasado cuatro meses y todo ha cambiado. Lo había oído, el amor transforma el agua corrompida en la más pura y limpia. Gracias Diego, te quiero, me callo ya, buenas noches.
- Hola preciosa, no, no te molestes en intentar responderme, si, tenés la boca tapada con esparadrapo, aunque realmente no es necesario, estamos lejos, aislados, nadie puede oírte, nadie sabe que estamos acá. No, no intentes moverte, te harás daño en las muñecas, si, estás atada. Imagino que necesitas una explicación, porque esto no es una pesadilla, es real pequeña, esto si es real, para tu sorpresa los anteriores cuatro meses no han sido más que el preámbulo de este experimento. A alguien le debía de tocar, y mi bella Helena, permíte unos halagos, sos la perfecta candidata: Nadie te va a extrañar, es una lástima que nadie te quiera sin embargo para mí es fundamental, además sos linda, muy linda, joven, más alocada de la cuenta, coqueta, curiosa, traumada, lo siento, de veras, siento lo que me contaste sobre tu dura infancia; ya te vas a olvidar de ella, olvidarás también a aquel novio que te jodió, olvidarás tus remordimientos de conciencia tras los días de joda eterna, te olvidarás de ti misma. Duerme, duerme.
La cuenta atrás ha comenzado.

domingo 15 de enero de 2012

Manos

Manos que sanan mi dolorida espalda, manos que excitan mi sexo con apenas un leve roce, manos que toman las mías para bailar perfidia, manos que me acarician bajo la mesa mientras el resto charla de la situación actual del país, manos que brindan por las nuevas caricias,
manos que me agarran para no caer cuando estoy cansada, manos que se enredan entre mis cortos cabellos y me provocan movimientos gatunos, manos que pellizcan mis pezones dando lugar a extraños orgasmos, manos que se ciñen a mi cintura bajando al culo hasta quedarnos dormidos, manos, dedos, música, manos, dedos, trompeta, manos, dedos, sexo, manos, dedos,amor, manos, dedos, felicidad.

domingo 11 de diciembre de 2011

CONTRALUZ

Acudí como una de tantas adictas a los editoriales de moda de Vogue, fan de Almodovar, curiosidad por las colaboraciones con Alaska, estaba disfrutando al ver el gran trabajo de cartelería, fotografía de moda,daba vueltas en círculo en la planta baja de la singular sala de exposiciones del Canal Isabel II, subí sin saber que me encontraría, y así, sin más, comienzas a sentirte parte de ese onírico mundo del genial Gatti, mundo que yo desconocía, atrás quedaba la colorida cartelería de la movida, las poses de la Watling y Penélope. Gran caballo blanco, poderoso en las formas, igual que las poderosas formas de los cuerpos desnudos bajo el agua, sinuosas bailarinas que danzan entre humo de cigarrillos que Bimba fuma una y otra vez, delicadas orquídeas que invitan a acariciarlas como si tuvieses el sexo más delicado entre tus manos, continúas arriba, con cuidado, las escaleras te llevan a un lugar más intenso cada vez, más oscuro y cada vez sos más parte de la obra, azul intenso sobre fondo negro, las formas se confunden, te confunden y vas dejando de ser vos, poco a poco continúas girando y más escalones, llegas por fin al gran planetario, te abrazan las formas en este lugar, dejas el cuerpo caer y es entonces cuando tu mente es atrapada por la vida que toman acá las fotografías del genio Gatti.

domingo 4 de diciembre de 2011

¿Como siempre?


Creía que construía, cuando realmente destruía. Se disfraza con su petulancia, cuando realmente se abandonaba a su propio declive. Anoche me llamó, no atendí la llamada por respeto a las personas con las que estaba cenando, insistió, me levanté excusándome con ir al baño, la cobertura de aquel aseo no era la mejor sin embargo no hacía falta mucha claridad para saber que estaba dándose un baño de ansiedad con un sólo "hola, ¿puedes hablar?" contesté la verdad, que estaba ocupada, que al día siguiente le llamaría. Volví a la mesa, pero al término de la cena decidí ir directa a casa y llamarle, me había dejado preocupada. Quería que nos viésemos, era tarde, era invierno para ambos, accedí, como siempre, pensé de camino. Como siempre en un lugar poco transitado, como siempre vos y yo bajo la alevosa noche, le dije a modo de saludo con sonrisa socarrona. Alzó la mirada: "flaca no es como siempre, te extraño, te necesito, no he encontrado a otra como vos", le asomaban pequeñas lágrimas, idénticas a las de los críos cuando son conscientes de que es el último recurso que les queda para salirse con la suya.

No es como siempre, estamos por fin de acuerdo en algo. Yo no te extraño. Yo no te necesito, ya no. Por suerte, yo tampoco he encontrado a otro como vos.

domingo 9 de octubre de 2011

Tres - III Parte

III. Hola señorita fría, es usted muy bonita. Hola, gracias.


Hola ¡cuanto tiempo sin verte!. Hola, si, bueno estuve un tiempo fuera.


Hola ¿te apetece tomar algo?. Hola, si bueno, una cerveza.


Hola ¿como estás? lo pasé muy bien contigo la última vez. Hola, si bueno, fue divertido.


Hola, no esperaba tu llamada. Hola, si bueno, estoy de viaje y mañana vuelvo a la ciudad, hay una película chula en el cine y, bueno, te llamo por si te apetece ir. Hola, he alquilado una peli de miedo, se que no te gusta ver estas pelis sola, te llamo por si te apetece verla juntos en mi casa. Hola, si bueno, no me gustan porque realmente no me dan miedo, a ver que tal está.


Hola, te llamo porque este finde estrenan una obra de teatro y pensé que tal vez te apetecería venir conmigo, tengo ya dos entradas. Hola, si claro, hace mucho que no voy al teatro, gracias.


Hola, ¿vas a hacer algo este puente que viene? ya hace buen tiempo, conozco un pueblo de costa que te encantaría. Hola, no tengo plan, suena muy bien, bueno, vale, vamos.


Hola, podíamos hacer algo juntos este verano. Hola, si, algún país distinto, ya veremos.


Hola, te quiero. Hola, yo también.


Buenos días señorita.


Buenas noches amor.

sábado 8 de octubre de 2011

Tres - II Parte

II. Su voz al teléfono primero, sus manos se rozaron en aquel estrecho pasillo gris un día cualquiera. Ella era una niña preguntona y muy intuitiva, eso creía al menos, intuyó que el estaba cargado de respuestas. El estaba encantado de responder a todas las cuestiones que ella le planteaba, al fin alguien valoraba sus tan profundos conocimientos de la vida, y entre preguntas y respuestas se abrió una cajita, sin darse apenas cuenta ambos despertaron, sin darse apenas cuenta se enredaron en un baile de lenguas, sin darse apenas cuenta perdieron el tan ansiado control de sus vidas, sin darse apenas cuenta enfermaron.
El juego de preguntas y respuestas no terminaba, sólo que el ya no sabía que contestar, ella enojó pues no daba crédito a aquella situación, creyó que el siempre respondería, el, por vergüenza tal vez, en lugar de reconocer su derrota, desaparecía y regresaba hasta que ella volvía a la carga con la batería de preguntas, desaparecía y regresaba porque este juego, como todos, contaba con el factor adictivo. Enfermos que necesitaban su dosis, se entregaban al juego de manera desmedida, provocaba miedo a lo que les observaban, sabían en cada despedida diaria que esto terminaría por destrozarles pero el rato que jugaban se procuraban un placer tan intenso que el valor de sus vidas pasaba a un segundo plano.

Un día les vi haciendo el amor desde mi ventana, lo comprendí todo, el la tomaba como a una niña pequeña primero, la dejaba en la cama con una ternura paternal, ella le miraba con pasión y parecía que pidiese amor a gritos con el brillo de sus ojos, el encima, a ella apenas se la veía ya, el le pedía que abriese las piernas, obedecía y la penetraba durante largo rato, ella recibía ese amor que momentos antes le suplicaba, el no podía dejar de mirarle a la cara, esa belleza le provocaba una nueva erección y volvían a hacerlo una y otra vez, ella desde abajo se agarraba fuerte a su enorme espalda y cuando terminaban el se dejaba caer sobre su pequeño cuerpo, solo unos instantes, luego la volvió a tomar y la llevó al baño, me sorprendí a mi misma con una lágrima asomando mi cara, cuando el la metió en la bañera con una delicadeza extrema, le lavó el pelo, un pelo larguísimo, luego las axilas, siguió y se detuvo con mimo en el sexo, ella cerraba los ojos y cuando terminó y la secó la volvió a dejar en la cama, se vistió, de nuevo una impecable camisa azul y se marchó. Me extrañó después de tantísimas muestras de pasión y amor que la dejase allí dormida.

La pobre niña preguntona se mudó de mi edificio a los dos años, tardé en volver a verla, me alegré mucho, la recordaba con una expresión triste en sus bonitos ojos, viajaba sola, decía que era muy independiente, yo imaginaba que el la seguiría dejando dormida y huyendo sin respuestas, pero su rostro se veía ahora más relajado. Me enteré, que con ayuda de sus familiares y amigos, tras una profunda recaída que la llevó a enfermar, pudo superar la adicción, fue un año intenso de cura, lenta y tenazmente lo logró. Al menos eso decía...


jueves 6 de octubre de 2011

Tres - I parte




I.- Alguien se fija en vos, no te sentías linda, pero le miraste de casualidad y el miró para siempre. No pudiste negar, aprendiste tu peor fallo, a decir a todo que sí. Bastaban cartones con sucedáneos de cartas de amor, incluso con faltas ortográficas para aprender la primera lección. Si, yo también te escribiré los más hermosos versos, además ¿que hacen sino los adolescentes enamorados de su primer amor?, esto es tan bonito,me haces tanto caso, me haces sentir tan hermosa, me haces sentir tan normal. Bastaba la idea de una vida acorde a los tiempos tradicionales, bastaba la idea de seguridad emocional, segunda y definitiva lección, si, quiero. Mirá vos, ¡qué valiente! la nena es arriesgada, dio un si rotundo, forjó sus pasos en ese si, sobre ese si pasó alguna temporada. No pudiste reafirmarte por más tiempo, lo intentaste...ahora solo queda saber si de veras aprendiste a decir NO, o solo fue un ensayo pequeña sabionda.