jueves, 6 de octubre de 2011

Amor - Enamoramiento y otras palabras manidas y ñoñas

Cuando estás tristes tiendes a pensar que no hay una tristeza mayor, igual ocurre cuando tienes un problemón, cuando sientes una alegría inmensa, y también cuando amas, sin embargo es cuando te enamoras, palabra fea donde las haya, cuando se te olvidan los sentimientos, emociones, sensaciones vividas en los anteriores enamoramientos, pues el mundo en ese momento gira en torno a ese amor. Los problemas vividos y superados sirven para resolver los siguientes, en cambio nos negamos a pensar que ese amor del instante, de la etapa, del momento... pudiera llegar a compararse con algo que ya no está en nuestras vidas, normalmente porque algo no funcionó, pudiera ser porque el amado o amada dejaran este mundo, si, pero lo normal es simplemente porque terminó, y termina, incluso te puede quedar la sensación de que ya no podrás amar de esa forma en la vida. Y es cierto, de esa misma no, obvio, cada persona es distinta de la que camina hasta en la misma dirección, ¿como no va a serlo la que camina en distinta?.

lunes, 26 de septiembre de 2011





Estás sentado frente a mi, el telediario de la primera de fondo, otro movimiento sísmico sacude algún lugar remoto de este mundo, las lentejas están muy ricas, ya van apeteciendo estos platos calentitos, te observo mientras escuchas atento como un niño pequeño las explicaciones de los geólogos, bebo agua, trago y quisiera decirte en ese justo momento las palabras más bellas para hacerte saber el profundo amor que siento por vos, quisiera en ese momento apagar el televisor, apartar las lentejas y encamarnos hasta dormir, besarnos sin parar, y es que solo acierto a decirte las palabras más bellas cuando tu boca atrapa a la mía como si el mundo fuese a terminar en ese mismo instante...

lunes, 11 de julio de 2011

El partido

Qué amargo sabor provoca el final de un partido que no se jugó pese a que el tiempo corría a favor de los jugadores, la brisa era perfecta para los espectadores, el calor aún no había llegado como para hacer de este partido un partido húmedo y soporífero, la brisa les golpeaba la cara continuamente haciéndoles sentir ganas de salir al campo y correr hasta conseguir la victoria, el cesped estaba recién cortado, era perfecto para sus zapatillas nuevas, tal vez por ser tan nuevas tenían miedo de no controlarlas y caer de una forma tonta, pero que puede provocar severas lesiones como para seguir jugando otros partidos. Finalmente decidieron no salir, y se quedaron con sus nuevas y flamantes zapatillas mirándolas con cara de bobos y se marcharon a casa, se las quitaron y las colocaron en las estanterias con una extraña nostalgia, con un poco de rabia porque el temor a caer, el temor a las rozaduras, el temor a lo desconocido fue el verdadero ganador de aquel partido de aquella bonita tarde de julio.

sábado, 2 de julio de 2011

ORGULLOSA





Aún estamos lejos de una verdadera igualdad, y me resulta casi cómico como los homosexuales, bisexuales, transexuales, tengan que esconderse a diario en sus puestos de trabajo, con algunos familiares, con amigos de toda la vida, y no estoy diciendo que vayan con una pancarta que diga soy gay, simplemente no tener que andar caminando en las tinieblas.

Caso 1: Chica guapa, ejecutiva, de buena familia, discretamente vestida, lesbiana, convive en pareja desde hace tres años, una chica de complexión fuerte, médico, mal gusto en el vestir, divertida. A la primera se la juzgaría de haber sufrido un engaño muy fuerte con algun tio chungo para haber acabado así, no le pega nada, no nos pega nada como imagen corporativa, la verdad, nunca lo hubiera dicho.

Caso 2: Chico de un pequeño pueblo del sur interior, estudia la carrera de arquitectura en la capital de su comunidad, por fin allí se desarrolla no solo intelectualmente sino emocionalmente conoce a un compañero en segundo de carrera y seis años después siguen enamorados y con una meteórica carrera como socios de un gran estudio. Al primero sus padres le dieron la espalda en cuarto al enterarse, no le pagarían unos estudios que le sirviesen de tapadera para hacer el maricón por las calles de la capital.
Caso 3: Chica de treinta y dos años se divorcia del que fue su novio durante la adolescencia, tiene un hijo de 2 años, es independiente economicamente, mantiene una buenísima relación con su ex marido, comienza a salir con una compañera de la oficina, esta es lesbiana y a su vez le presenta amigas que también lo son. Se fija en una de ellas, es una mujer menuda, tremendamente aguda y divertida, con un estilo increible, un viernes de los que no tiene al peque termina con ella en la cama, ha disfrutado se ha sentido viva. Así va sucediendo algún viernes que otro. Chico nuevo en la oficina, se ofrece a acompañarle a desayunar por cortesía, éste se lo agradece con entradas a la ópera, ópera que acaba en cama, el es agradable, atractivo, educado, ha disfrutado, se ha sentido viva. A ella la juzgarían de viciosa, una cosa es haberse dado cuenta de que era lesbiana al dejar al marido y otra andar tonteando con hombres y mujeres, y encima con un hijo pequeño, lo próximo ¿qué será? un perro...


Y así un caso y otro, nuestros hijos, amigos, compañeros, nosotros mísmos, porque tenemos derechos contemplados en la tan apreciada constitución que además son derechos fundamentales, a la libertad, a la igualdad, a la libre expresión, a la intimidad. ¿Entonces porqué aún se juzga? Con lo que estos libres juicios conllevan, pérdidas de puesto de trabajo, custodia de los hijos, trastornos emocionales por la represión vivida, miedo a acudir a un centro sanitario ante un posible contagio de VIH, esconder a una pareja toda una vida. Fingir quien no se es no es la opción. Por eso más que nunca hay que seguir luchando y reivindicar, entre otros, de modo festivo y lúdico, que la opción sexual de cada uno no es más que eso, una opción, tal y como todos hacemos con nuestra intimidad, sin dejar de ser grandes profesionales, padres, madres, hijos, amigos...

domingo, 19 de junio de 2011

BAJATE A LA CALLE

Hoy pisaré las calles nuevamente,saldremos de nuestros barrios hacía las plazas de nuestras ciudades, tomaremos las calles con reivindicaciones fundadas, con propuestas reales, alternativas objetivas. ¡Qué mas dan las etiquetas que nos coloquen los de siempre! Ellos si son cinco o seis, el pueblo se está levantando de la siesta a la que nos han sometido a base de somníferos del tipo estado de bienestar. ¿Es acaso un estado de bienestar aquél en qué hay una tasa de desempleo como la Española? ¿Lo es aquél en que te largan del trabajo sin motivos y cuando no puedas pagar tu hogar también te largan y encima te obligan a prostituirte para seguir pagando por un lugar del que te echaron? ¿Es un modelo de estado a seguir aquél que rescata a los bancos de su ruina mientras miles de familias son desahuciadas por éstos mismos bancos? ¿Lo es aquél en que el gasto en armamento militar no se reduce pero si en educación y sanidad? ¿Aquél en que molestamos los que pensamos y nos echamos a las calles a pedir lo que es nuestro? ¿De verás es esto el soñado estado de bienestar? No, no lo es, y hemos despertado llenos de energía, con ganas de trabajar, esto no es una revolución para todos, no puede ser para todos, mis intereses no pueden ser los mismo que los del Señor Botín, en la vida. Este pueblo pide algo muy concreto DEMOCRACIA REAL, sencillo ¿no? Pues tras tal lícita petición nos tachan de antisistemas, como si el sistema no fuese contra nosotros, nos tachan de vagos los mismo que dejan el hemiciclo medio vacío, nos tachan y nos seguirán tachando, pero no somos cinco o seis. Hoy, 19 Junio, ha pasado más de un mes del 15M, me emociono viendo Neptuno con los cuatro hippies que dicen que hay, ¡Já!, me emociona ver que nuestros niños piden tomar las calles en nombre de su futuro, y personas mayores que sufrieron una represión jamás imaginada por los que hoy contamos con 30 años.

Otro mundo no solo es posible, es IMPRESCINDIBLE. Son las 18.52 horas, y me voy a bajar a la plaza de La Corredera en Córdoba, llena de energía para hacerme oir. No es lícito una ola de austeridad impulsada por Alemania y seguida a pies juntillas por políticos que no lo son, no es lícito que la democracia que nos han vendido quede circunscrita a un voto cada cuatro años y de qué manera, queremos reforma integral de la 5/1985 porque el pueblo debe ser soberano, no es lícito que estemos en manos de los mercados. No lo olvidemos, ellos si que son cinco o seis, nosotros el pueblo unido, y éste, ya se sabe, JAMÁS SERÁ VENCIDO.

¡A LA CALLE!, Continuará...

Tengo sueño



El ventilador gira las aspas a una velocidad sinuosa, lo observo con medio ojo, el único ojo que medio abro, el otro lo mantengo cerrado, anoche nos dormimos tarde y tengo mucho sueño, me giro y me encuentro con tus pecas, son de color arena, cierro los ojos y siento tu respiración inquieta, hace calor y te impide descansar, hace calor, mucho calor, sin embargo acerco mi pecho contra tu espalda, mis rodillas se acoplan a tus corvas, mi pubis hacía el final de tu espalda, mi nariz se posa en tu cuello, tu olor me incita, me excita, vuelvo a medio abrir el medio ojo y se vuelven a topar con tu espalda salpicada de pecas propias de persona de tez clara, ahora enrojecida por el sol que en esta ciudad no hace justicia, y medio abro el otro ojo, los dos te observan ahora y medio dormida te medio beso el hombro, medio dormida levanto el brazo para acariciarte el lomo, mis movimientos son sinuosos como el de las aspas del ventilador que nos observa desde arriba. No sé realmente que dirección van a tomar estas caricias, de momento sólo ascienden y descienden en el mismo sentido, comienzo a notar que tu cuerpo desprende un nuevo calor, dudo si es debido a los 36 grados que hay afuera u obedece a mis caricias. Tu respiración se vuelve agitada y ahora ya mis caricias conocen el destino que quieren tomar, las manos con movimientos de tango bajan hacía tu sexo, y allí se encuentran con el lugar dónde pasar unas mini vacaciones, y recorren mis dedos de forma suave todo el miembro, aún no quiero agarrarlo, quiero disfrutar esta erección tuya, esta excitación mía, y no quiero abrir los ojos del todo, deseo que siga formando parte del sueño matutino, y no quiero que te des la vuelta, quiero seguir soñando con esa orilla pecosa que me recuerda a las playas de Cádiz. Pero ya no mandamos nosotros sobre nuestros cuerpos, éstos se apoderan el uno del otro y ahora sos vos quien con los ojos a medio abrir me gira como si fuese una muñeca de trapo. Los sexos medio dormidos encajan como dos piezas perfectas, el ritmo se acelera, ya han despertado, in crescendo, diez, quince o treinta minutos. Los ojos se cierran del todo, los tuyos, los míos. Hace calor, cada uno toma una postura. Imposible volver a conciliar el sueño, vos el café, yo las tostadas, se queman un poco, todavía me huelen las manos a pan tostado, me gusta.

sábado, 11 de junio de 2011

Y nos confundimos




Tu que llegaste por casualidad, tu que... no, eso son canciones, ni vos llegaste por casualidad, ni mi forma de acariciar tu espalda lo es, ni los encuentros casuales para ir al cine en tardes de invierno, ni las escapadas excusa, nada lo fue y nada es casual entre nos, podría serlo, tal vez sería lo idóneo, lo lírico, lo literario,como si los momentos vividos tuviesen su propia banda sonora. Es cobijo, un lugar dónde resguardarnos de nuestras mentiras, de nuestras miserias, un baile de lenguas sin fin, dedos que se quedan prendidos de mi sexo como si así pudieses llevarte para ti solo lo que se esconde tras las miradas que te dedico mientras me vengo, crees que esta pequeña muerte acabará conmigo y nos confundimos y mi boca, que también se viene, se prende entonces de tu sexo como si pudiese tragarme todo lo que escondes mientras sujetas mi cabeza con violencia y sensualidad, y exhaustos nos confundimos con caricias de aparente ternura, y pequeños besos revestidos de cariño, y se cruzan las miradas y no hay banda sonora, y nos damos la vuelta, y espalda contra espalda nos guardamos de que ninguno saque el afilado cuchillo, y cerramos los ojos, y ninguno ha revelado verdad alguna. No existe, porque ni vos ni yo somos dueños de esta cama, tuya o mía, ninguno, sólo el miedo lo es. Buenas noches Señor X.