miércoles, 13 de abril de 2016
El amor
domingo, 15 de enero de 2012
Manos
domingo, 4 de diciembre de 2011
¿Como siempre?
No es como siempre, estamos por fin de acuerdo en algo. Yo no te extraño. Yo no te necesito, ya no. Por suerte, yo tampoco he encontrado a otro como vos.
jueves, 6 de octubre de 2011
Amor - Enamoramiento y otras palabras manidas y ñoñas
lunes, 26 de septiembre de 2011
Estás sentado frente a mi, el telediario de la primera de fondo, otro movimiento sísmico sacude algún lugar remoto de este mundo, las lentejas están muy ricas, ya van apeteciendo estos platos calentitos, te observo mientras escuchas atento como un niño pequeño las explicaciones de los geólogos, bebo agua, trago y quisiera decirte en ese justo momento las palabras más bellas para hacerte saber el profundo amor que siento por vos, quisiera en ese momento apagar el televisor, apartar las lentejas y encamarnos hasta dormir, besarnos sin parar, y es que solo acierto a decirte las palabras más bellas cuando tu boca atrapa a la mía como si el mundo fuese a terminar en ese mismo instante...
lunes, 11 de julio de 2011
El partido
lunes, 4 de octubre de 2010
La vida
Ahora que parece que la tormenta ha cesado, que una paz desconocida me inunda, que cierro los ojos y vuelo a mil sitios imaginarios, que los abro y la realidad me abriga acogedora, ahora que soy lo que deseabais los que me queréis, ahora siento miedo de mi corazón vacío, no porque me resulte desconocida la situación, no por temor al dolor q me puedan causar, miedo de mi misma, de no tener la capacidad de dar lo que le dí a alguien que sea honesto. Tengo la sensación de no saber marcharme a tiempo de los lugares poco recomendables, de no alejarme de las mentes atormentadas, de insistir en los traumas, tal vez adopte la fea costumbre de entregar mis entrañas a cambio de resolver problemas ajenos, y así rodar una y otra vez, así hasta que llegue un día en que realmente me sienta tan llena de los malos recuerdos de aquellos a quienes quise salvar que me percate de que yo era la que vivía en el peor de los lugares como para recomendar, de que mi mente era la más atormentada, de que mis traumas, a diferencia de los suyos eran insalvables, tal vez era yo la más problemática, pero mientras que llegue ese día seguiré rodando y entregando mis entrañas a quien me apetezca, por absurdo que parezca, la pasión es la que realmente mueve el mundo, al menos el mío, sino seríamos máquinas, como aquellas mujeres perfectas. Dejémonos amar de manera desgarrada, besemos con violencia, acariciemos con ternura, follemos con las miradas, trabajemos sin matarnos, caminemos bajo la lluvia de octubre sin rumbo fijo, abramos nuestros oídos a los músicos del pasado y a los que intentan ahora hacernos soñar, tengamos hijos sin pensar en la economía y si en el amor incondicional que conlleva, manifestemos lo que nos incomoda, lo que nos indigna, ¡vivamos joder!, vivamos sin pensar demasiado en el mañana, lo justo para poner el despertador en hora, porque eso sí, hay que pagar facturas. Lo siento he jodido el final, pero es así, primero de mes, y antes que ponerme nostálgica esta tarde he ido a pagar hipoteca, garaje… pero vivan, porque ¡están vivos!
martes, 31 de agosto de 2010
Jodida zorra

Siempre he tenido claro que negando tu existencia lo tenía todo ganado, solo yo sabía de tu colaboración, y cerraba los ojos, dormía, de acuerdo ese día no muy bien, pero dormía y si bien no olvidaba y nunca lo hago ni lo haré, se pasaba el tormentoso día y continuaba. Las miradas de confianza, las sonrisas de placidez, el abrazo amigo, el beso de amor, la palmadita por el buen trabajo, todo continuaba, ¿Cómo reconocerte en mi vida? Tenías que comprenderme, me conocías bien, pero como no me canso de decirte, eres una jodida zorra y tenías que salir del agujerito del bolsillo donde siempre te he llevado, quisiste ser protagonista, y saliste por la puerta grande. Me podías haber enfrentado a los años, a los meses, a los días, atrasados donde habías protagonizado momentos inolvidables, sin embargo tu actuación estelar guardaba una sorpresa, me demostraste que no solo existías a pesar de mi negación contundente y continua, sino que fui víctima de ti, esta vez no me acompañabas a mi. Me golpeé fuertemente, joder aun me escuecen las heridas, si señora, toda una vida de mentiras, mentirijillas, mentiras piadosas, y no te vi cuando me atacaste. ¡Qué incertidumbre tan grande me has creado! ¿Cómo se ahora donde está la verdad? Te has vengado y bien, me despisté, una llamada aquel caluroso 11 de mayo, te negué, no podía creer que me hubieses estado traicionando durante tres amargos años.
Ahora lo entiendo, a la mentira por más que se la niegue no deja de ser, no deja de existir, nos enfrenta tarde o temprano, tal vez al principio de algo, tal vez al final de los días, es una jodida zorra que no puede mantenerse callada, entrometida…
miércoles, 11 de agosto de 2010
La guerrera
Sabe Dios que dolores callaste, que angustias te acompañaron en el camino, que alegrías reprimiste, que llantos en silencio te ahogaron. Y ha pasado el tiempo y pasa a cada momento que yo continúo tecleando, y sigo sintiendo ese grito callado que proviene de tu cuerpo encerrado en el tiempo, y por más que este haga de las suyas y se deje derramar por nuestras vidas veo en tu mirada el mismo temor que años atrás. Se, quiero pensar al menos, que un día te levantarás y sonreirás y le plantarás cara con ese carácter que tan solo se intuye pero que los que te amamos conocemos, y será una gran victoria, lo será porque aunque en tu piel solo veas las heridas de las guerras perdidas, al tiempo no le quedará otra que mostrarte lo que es tuyo, lo que te pertenece realmente. Al jodido paso de la vida no le va a quedar otra que mostrarse tal cual es, tal cual ha sido y será entonces cuando sientas la fuerza de la batalla ganada, las heridas de tu piel te parecerán medallas, las lágrimas derramadas agua que te permitió tragar mientras la lucha te dejaba sin aliento. Caminarás firme y consciente de esa firmeza nos mirarás a los ojos y verás en ellos la gran victoria, porque sola tu la ganaste, solita, lo que ocurre es que el sudor que cayó sobre tu frente te impedía ver como librabas una y otra, pero madre acá estamos por vos, personas que sienten el piso firme bajo sus pies, que se saben queridos y amados, que lloran y se caen pero que conocen de tu apoyo y entonces se levantan, no sin heridas, claro está, porque en esa batalla ganada fuimos tus pequeños soldaditos, y ahora que somos soldados que luchan en sus propias guerrillas nos ponemos a tu lado para librar las que se sucedan a partir de ahora. No sabe el tiempito este que tan buenos luchadores forjaste mientras el pasaba creyendo ser el vencedor.
domingo, 23 de mayo de 2010
Resaca
Pues ahora me observo desnuda, desnuda en todos los aspectos, me siento como una niña pequeña que tiene los ojos bien abiertos para que no se le escape ningún detalle de la vida, porque todo es nuevo debido a su corta edad, leyendo despacito los carteles de las calles, ha comenzado a aprender a leer, y así con las ansias de conocer, de aprender a leer, así me veo hoy, solo que esta vez no voy de la mano de mi madre. Tengo ganas de vivir despacito, de saborear cada momento, de que la cabeza se me llene de proyectos, algunos culminarán con éxito, otros no, y el resto ni siquiera pasarán de mi cabecita, pero proyectos al fin y al cabo…
jueves, 25 de marzo de 2010
TIEMPO
domingo, 3 de enero de 2010
El olvido
¿Dónde ha quedado? ¿Dónde está? Estoy triste, muy triste, llevo días intentando encontrarlo y no hay forma, cierro los ojos concentrada en la búsqueda, miro fotografías que me den pistas, busco en tus grandes ojos negros, intento recordar el tacto del pelito rubio de cuando el niño era pequeño, casi, casi… Se viene una tarde de sábado con lluvia en aquel piso tan chiquito, juntos los tres, obligándote a ver dibujos animados y aún peor a que te rieses con ellos, pero poco más. ¿Dónde fue a parar? ¿Dónde? Me gusta pensar que no lo encuentro porque como tu dices todo pasa por algún motivo, y tal vez éste sea que el presente es mejor que esos recuerdos que no tengo forma de encontrar, pero quisiera hallarlos para de alguna forma dar explicación a lo que hoy sucede y cómo me sucede. Tal vez no es más que una teoría de una psicóloga argentina, me da igual, quiero toparme con los años que ya no vendrán. ¿Por qué se pierden? Dime tu que todo lo sabes, dimelo tu que siempre has sabido responder, y por favor no me mandes a la enciclopedia que esto no está escrito.
domingo, 6 de diciembre de 2009
Control
El control, ese es el protagonista de nuestras vidas. Cuando somos conscientes de que el y nosotros estamos perfectamente entrelazados, que somos un todo, ahí todo funciona, dormimos bien, se podría decir que algún tipo de paz nos inunda, pero ¿qué ocurre cuando este se queda en la esquina al cruzar la calle? Nos pegamos con nuestras realidades más escondidas, no siempre es posible controlarlo todo, y viene entonces la debilidad del descontrol a inundarnos, todo cuanto creíamos tener bajo la atenta mirada del porvenir, ese del que nos sentimos tan orgullosos. Un buen trabajo, una casa hecha de esfuerzo, una familia en toda regla, una vida perfectamente armónica y organizada, aunque no nos demos cuenta que esta perfección es sumamente frágil. Hablo de este ejemplo porque es un topicazo de vida, pero de un modo u otro nos empeñamos en planificar nuestro futuro, dirigir el presente, y apartar el pasado.
Esta reflexión sobre la perdida del control me la ha traído una película, es del año 92, yo la vi por primera vez en el 94, era una adolescente y desde aquel momento se convirtió en mi peli favorita, no es lo propio para esa edad, pero anoche volví a ella, y ahora que yo tengo que tomar el control de mi vida, ahora que soy consciente de la libertad y el miedo que te da el desprenderte de el, me percaté de muchas de las intenciones más allá de lo que vemos en ella. Se trata de Herida, de Louis Malle, las personas heridas son peligrosas porque ya saben que son capaces de sobrevivir…
Tremendo drama, aunque haya quien piense que es un bodrio y que es un tema manido, me parece que Binoche y Irons transmiten perfectamente lo que a cada segundo les ocurre a las personas cuando el descontrol es el que reina. El, conducta intachable, padre y esposo ordenado, brillante carrera política. Ella, independiente, oscura, sensual, adornada de heridas que jamás podrán curarse. ¿En qué momento se pierde el control? Una mirada, placer infinito, obsesión, culpas, veneno, ansiedad, enfermedad, tristeza…
jueves, 3 de diciembre de 2009
Saldrá
domingo, 22 de noviembre de 2009
Changes

Y mirá, te escribo hoy tras dos años porque tuve un flash la otra noche cocinando, imágenes de la vida que teníamos, eran hermosas, y pensé que éramos felices, y en como las personas cambiamos de un estadio a otro sin apenas darnos cuenta. Mi caso es un poco más notorio, ha sido un cambio radical, pero amor mío todos lo hacemos, a pesar de los tópicos que intentamos creernos, esos del tipo “a mi no me cambia ni Dios” esos suelen aparecer sobre todo en la juventud. Pero mírate, cuando te conocí eras muy distinto a cuando me marché, materialista, sumamente ambicioso, frío, hermético, y aparecí con mi locura en tu vida, con mis ideas revolucionarias, mis sueños de cambiar el mundo, y vos te fuiste dulcificando, aprendiste a sonreír, mientras yo fui mutando al otro lado, cada vez tenía mayores necesidades materiales, todo lo quería tener controlado, el tiempo me era insuficiente, estirar el día era mi premisa al levantarme, y bueno así nos acomodamos, pero fíjate como cambiamos, según la necesidad, el momento de la vida, las personas que te rodean y no por eso debemos sentirnos “chaqueteros” tu ya me entiendes mi amor. Piensa en como eras cuando tenía 20, 35 y ahora con 50 ¿Acaso te crees diferente a mi y te consideras fijo en tus ideas y modo de vida?
domingo, 20 de septiembre de 2009
Ay tanguito!
Tanguito, tanguito, mirá vos que acá te encuentro tras tantísimo tiempo, tanto como mi vida. Mi vida que una vez te pudo pertenecer, al menos una mínima parte de ella, al menos cuando mi persona aún era mínima, al menos en algún lugar del tiempo que vivimos, y así con este enredo, con esta velocidad que tomo al hablar, tendríamos que hablar tanto. Sigo enredando, tanto y nada. Así es mi querido tanguito, creo conocerte profundamente, creo saber que dice tu mirada nostálgica, creo conocerte por tus andares, creo que tu voz rota de acento porteño me acaricia como si fuese una niña pequeña, pero solo es creer. Objetivamente ¿que se de vos?, y aún voy más allá ¿ que sabes de mi? Así es, durante toda mi vida te he tenido presente, más de lo que debiera o al menos quisiera, sin embargo hoy que te miro cara a cara, ya en la edad adulta, habiendo sufrido problemas similares a los tuyos ¿Qué encuentro? El desasosiego se apodera de mi por un momento, me parece que todos estos años has sido un espejismo, una invención de niña rarita. Hoy eres un pintor bohemio que anda por las calles de Barcelona, ayer un escultor reconocido en alguna Isla del país, antes de ayer un revolucionario exiliado, hoy artista callejero, pero el desasosiego no desaparece porque estos títulos que yo misma te he ido dando no son más que mentiras. Sabes que era una cría mentirosilla, y para alguien así tu eras el personaje perfecto, si no estabas presente en mi día a día podía crearte cada mañana y reinventarte una y otra vez, sin cansarme, siempre creaba una historia entorno al Señor Tanguito, siempre hasta hoy. No por falta de creatividad, podría seguir así hasta el final, sin embargo te miro, y ya no quiero seguir inventándote, quiero conocerte realmente, quiero conocer tus verdaderas miserias, ya no me asustan, te lo prometo, he aprendido a no soñar, a diferenciar las mentiras, me hice mujer, tal vez no te dabas cuenta, pero el tiempo pasaba y sin darnos cuenta acá nos encontramos, casi treinta años después, ya no más mentiras, no más prejuicios, seamos sinceros, el uno con el otro.
Ya no te venero, eso es si que es una verdad, la primera ¿Seguimos? Ya no te reinvento. Ya no doy mi vida ni mis noches de insomnio por vos. Ya no te necesito, porque aquél tiempo pasó. Pero no puedo decir que ya no te quiero, que ya no me preocupes, que ya no eres mi tanguito, porque ahí no decido yo.
Ahora te toca a ti.
jueves, 3 de septiembre de 2009
EL VACIO - II ACEPCIÓN
En la cama, desde dónde veo Júpiter, es decir mi lado de la cama, no hay nadie, sólo yo, silencio rotundo, interrumpido únicamente por el balanceo de las hojas de las viejas palmeras del jardín abandonado, y me giro para dormir en posición fetal y noto tu presencia, te huelo, te siento respirar, enciendo la luz y no hay nadie, sólo mi imagen reflejada en los espejos, y no lo entiendo, porque apenas pasaste tiempo aquí, y pienso en lo jodido que es recordar lo que no ocurrió. No puedo dormir, me visto, salgo a la calle, encontraré a gente que conozco en la plaza tomando cañas. Subo la calle, bajo la cuesta, paso el arco y busco – Hola ¿qué tal?, un “Vargas” por favor- Risas, conversaciones interesantes, y tengo que concentrarme, por un momento he visto la plaza vacía, sólo yo, y hago un esfuerzo mental para centrarme y ver que no estoy soñando, porque ya nunca sueño, estoy en la calle y no está vacía… Soy yo la que tiene un vacío, el vacío de ti.
sábado, 22 de agosto de 2009
La vida es sueño
martes, 28 de julio de 2009
Primer plato
Parapapapará, umm… qué bien se está en la terraza, 35 graditos tostando mi cuerpo tras una mañana de estrés, mi música, el sol, un vasito de sangría y el viento moviendo las palmeras, umm, qué bueno. Y sí, no estás, ni quiero que estés, para mí el plato principal. Estuve cocinando con mucho mimo y cuidado, te avisé para el corte de patatas, sabes que nunca se me dio bien, también para las cebollas, ya te dije que me producen un llanto incomodísimo - porfa mira el fuego que no se pase - pero te quedaste mirando al otro lado de la cocina, y mientras mi delantal se ensuciaba, me corté con el cuchillo y lloré sin parar , logré sacar el plato adelante, si señor,salió muy rico, sabroso, en su punto, se deshacía en la boca.
- Perdón, no te he entendido. ¿Qué quieres venir a comer de mi plato? – Ah no, eso si que no. Lo siento, no estás invitado. Cariño no te lo tomes a mal, no es un castigo para que veas la moraleja del cuento, es que si lo último que me apetece es compartir mesa y mantel, imagina ducha y cama. No pasa nada, igual de esta aprendes a cocinar solito ¿Quién sabe? … -
