martes, 23 de marzo de 2021

Abismos

 A poco más de un mes de sumar otro año, y llegando a la supuesta plenitud de mi vida, ya madura, por cierto, sigo sintiendo ese abismo que veía al mirar a mi interior cuando tenía catorce años. Siempre dividida entre el debe y el ser.  Antes pensaba que no era una niña normal, ahora sé que lo normal no existe, pero las aparentes vidas de los demás me producen ese abismo. 

Dios, sólo el, sabe que he luchado y lucho a diario por hacer lo que se debe, pero sólo el sabe que también lucho por ser yo, el problema es que no sé quién soy. Eso no saber lo que se quiere pero si lo que no, pues tampoco lo sé.  Es como si dentro de mi hubiese encerrada una señora sabia que sabe que decir y hacer en todo momento, pero hay otra con no se sabe ni que edad pero que es proclive a los excesos, a la charla en demasía, a lo oscuro, a lo bello, a no pensar en el mañana, y joder controlar continuamente a lo largo de 41 años a esas dos señoras dentro de mi, no, no es fácil. 

Cualquier día es amable en mi vida, en general, o eso he creado, o eso he creído. Sólo tengo una certeza, una que no tenía con catorce años, y es que aunque la de los excesos, la que huye, quiera hacer una aparición estelar, se va a tener que joder, porque ahora hay una fuerza que hasta hace 6 años y pico desconocía, los hijos. Una sabe que como decía el poema de khalil gibran, que colgaba en la casa hippie de mi madre, "tus hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la vida, deseosa de si misma", y sí, es algo que sé y que deseo, que vuelen y sean independientes, pero ahora señora vida, ahora son míos, son mi responsabilidad, y mi deseo de amarles y cuidarles es la única certeza que he encontrado en estos años de mi vida.

Así que de nuevo aquí me encuentro, ahora en este lado de la vida, con el debe a cuestas constantemente, pero queriendo encontrar algo de mí en mis letras, como hice cuando vivía sola, porque sólo así seré capaz de recordar dentro de otros doce años algo de mi, y quizá algún día sea capaz de aceptarme tal y como soy. 
Cargada de incongruencias, de ideas que nunca llegarán a materializarse, de deseos prohibidos, pero yo al fin y al cabo.  


miércoles, 13 de abril de 2016

El amor


Hace tanto que no escribo que no recuerdo los motivos por los que dejé de hacerlo, tal vez la felicidad, la paz, la tranquilidad, el sosiego, el amor puro y verdadero, sin trabas, sin mentiras, ese que llega sin avisar y se instala en el corazón, en el alma, para siempre, ese que crece día tras día. Tal vez todo esto es el culpable de que yo dejase atrás la escritura desgarradora, aquella que dolía en el estomágo, aquellas palabras perdidas, sordidas, turbias, pero hermosas, de alguna manera hermosas.

Sin embargo llevo días que deseo sentarme en soledad a escribir sin parar, a escribir sobre esta persona nueva que soy, esta mujer que poco y mucho tiene que ver con aquella, mi manera de amar, ahora me doy cuenta, es la misma, intensa, apasionada, verdadera y alocada, así amo a Daniel, mi eterno compañero. Claro que a veces, pero muy pocas veces, me trastoca, pero eso hace que también le ame, que le ame como a nadie, es soñador como nadie, es creativo y se ilusiona como un niño pequeño, tiene ese punto de candidez en un señor responsable, y eso no me descoloca, al contrario, me atrapa, bueno, sí, me descoloca a ratitos, pero para justo después en frío enamorarme aún más.

Y mi hija, ¿cómo saber hasta su llegada del amor incondicional? No puedo afirmar y estoy en contra de la idea de que para realizarte como mujer debes ser madre, pero si afirmo que el amor incondicional sólo se conoce cuando se tiene un hijo. En mi caso, he tenido la suerte de que haya nacido del amor del que hablaba antes, de un amor divertido, sincero y para toda la vida, de esos que ya no existen. Martina, porque mía no es, la hija que nos ha puesto la vida en el camino, y nos hace sentirnos extremadamente afortunados, no resta, sino que suma un amor infinito a nuestras vidas, su sonrisa es el mundo girando a nuestro alrededor, el brillo de su pelo rubio me parece el color más precioso de la creación, sus ojos de tono indefinido nos inundan de una ternura infinita, y sus ocurrencias nos provocan las mayores de las risas, y sus pequeños malestares de niña pequeña, el mayor de los sufrimientos, quisieras cambiar una noche suya de mocos y tos por una gripe enorme en tu cuerpo a cambio.

Así es este amor que me ha regalado la vida... ¿Cómo no sentir inspiración con esta vida que llevo tan intensamente feliz? A veces, lloro de emoción, de miedo por perder esto que jamás soñé, pero automaticamente vuelvo en mí, fría, y continuo, por eso dejé de escribir.

Prometo sacar ratitos y escuchar esa voz de felicidad, de emociones e ilusiones, prometo ser más yo, y volver a escribir, porque la vida sólo es una, y me permite dejarles mis palabras a mis hijos, a Martina, y a la lentejita que está creciendo dentro de mí.




jueves, 4 de octubre de 2012

The end

Hoy será la última vez que escriba en este blog. Hace ya, desde luego mucho que no lo hacía, pero aún lo sentía mío. Es la última noche de esta etapa que he vivido tan intensamente. No puedo evitar sentir un pequeño vértigo por lo que viene, será maravillosa esta nueva etapa, estoy segura. Me acompaña una persona tan fascinante y sería tan aburrida si describiese el amor que nos une, que me lo voy a ahorrar en esta entrada.  Sin embargo no puedo evitarlo, he retirado los marcos de fotos de mi librería del salón, he vaciado el armario con toda la ropa, la de estos últimos seis años y la antigua. He tirado revistas de moda de colección porque no habrá sitio para las pobrecitas. He tirado el daño que arrastraba. He tirado la nostalgia por lo que nunca fue. Y este vértigo del que hablo no es sino emoción, tan pura que me inunda de lágrimas, lloro sin parar al ver la librería desnuda de mis fotos, los libros de la universidad los tendré que ir colocando poco a poco en algún lugar. He tirado lo insano del amor. Tengo unas llaves nuevas, un sofá nuevo comodísimo, mejor que el actual, un sofá en el que caer cuando llego rendida, una pizarra colgada de una pared donde aparecen mensajes cargados de buena vibra, una cocina enorme donde aprender a cocinar, ya toca, un dormitorio bajo la campana más gorda de mi pequeña ciudad del sur, unos ojos que se iluminan cuando me ven entrar al finalizar el día, un sonido de trompeta que cada día suena más auténtico, unos brazos que me rodearán todas las mañanas frías del próximo invierno, una nueva silla blanca donde sentarme a estudiar un nuevo curso, un ... una... no se como llamarlo.
Me parece increíble que esto me esté sucediendo, estaba contenta con mi independencia en esta casita de muñecas donde, así solita, paso la última noche de esta etapa. No creí que necesitara más para ser feliz, no se podía tener todo y así pasaban los días.  Sin darme cuenta me convertí en una mujer afortunada, feliz, llenita de paz interior, y enamorada hasta las trancas, y no había que sufrir para amar, y ahora ese sofá que me daba miedo será también mi sofá. Si, nuestro. Será bonito comenzar a hablar en plural, ya no soy yo sola, y no sólo no he perdido un ápice de mi, de la nena, soy más yo que nunca, Sabina Fazio G. en estado puro, ahora si.
  The end

sábado, 4 de febrero de 2012

Viento



- ¿Oyes? ¡Qué viento!, me asusta, siempre me ha asustado, su ímpetu capaz de arrancar árboles, de agitar mares tranquilos; te sorprende con un portazo de repente, de pequeña al oír el zumbido que pasaba bajo la puerta del dormitorio me hacía creer que eran fantasmas que venían a por mi, me tapaba bajo las mantas y cerraba los ojos hasta quedarme vencida de miedo. Gracias mi amor, gracias por estar a mi lado en esta noche de terrible viento, afuera pueden caer todos los árboles de la ciudad, quizá el zumbido comience a oírse en breve, pero estoy con vos bajo la manta, no hay nada qué alivie más mis temores que sentirte a mi lado. Gracias por estar en mi vida, apenas han pasado cuatro meses y todo ha cambiado. Lo había oído, el amor transforma el agua corrompida en la más pura y limpia. Gracias Diego, te quiero, me callo ya, buenas noches.
- Hola preciosa, no, no te molestes en intentar responderme, si, tenés la boca tapada con esparadrapo, aunque realmente no es necesario, estamos lejos, aislados, nadie puede oírte, nadie sabe que estamos acá. No, no intentes moverte, te harás daño en las muñecas, si, estás atada. Imagino que necesitas una explicación, porque esto no es una pesadilla, es real pequeña, esto si es real, para tu sorpresa los anteriores cuatro meses no han sido más que el preámbulo de este experimento. A alguien le debía de tocar, y mi bella Helena, permíte unos halagos, sos la perfecta candidata: Nadie te va a extrañar, es una lástima que nadie te quiera sin embargo para mí es fundamental, además sos linda, muy linda, joven, más alocada de la cuenta, coqueta, curiosa, traumada, lo siento, de veras, siento lo que me contaste sobre tu dura infancia; ya te vas a olvidar de ella, olvidarás también a aquel novio que te jodió, olvidarás tus remordimientos de conciencia tras los días de joda eterna, te olvidarás de ti misma. Duerme, duerme.
La cuenta atrás ha comenzado.

domingo, 15 de enero de 2012

Manos

Manos que sanan mi dolorida espalda, manos que excitan mi sexo con apenas un leve roce, manos que toman las mías para bailar perfidia, manos que me acarician bajo la mesa mientras el resto charla de la situación actual del país, manos que brindan por las nuevas caricias,
manos que me agarran para no caer cuando estoy cansada, manos que se enredan entre mis cortos cabellos y me provocan movimientos gatunos, manos que pellizcan mis pezones dando lugar a extraños orgasmos, manos que se ciñen a mi cintura bajando al culo hasta quedarnos dormidos, manos, dedos, música, manos, dedos, trompeta, manos, dedos, sexo, manos, dedos,amor, manos, dedos, felicidad.

domingo, 11 de diciembre de 2011

CONTRALUZ

Acudí como una de tantas adictas a los editoriales de moda de Vogue, fan de Almodovar, curiosidad por las colaboraciones con Alaska, estaba disfrutando al ver el gran trabajo de cartelería, fotografía de moda,daba vueltas en círculo en la planta baja de la singular sala de exposiciones del Canal Isabel II, subí sin saber que me encontraría, y así, sin más, comienzas a sentirte parte de ese onírico mundo del genial Gatti, mundo que yo desconocía, atrás quedaba la colorida cartelería de la movida, las poses de la Watling y Penélope. Gran caballo blanco, poderoso en las formas, igual que las poderosas formas de los cuerpos desnudos bajo el agua, sinuosas bailarinas que danzan entre humo de cigarrillos que Bimba fuma una y otra vez, delicadas orquídeas que invitan a acariciarlas como si tuvieses el sexo más delicado entre tus manos, continúas arriba, con cuidado, las escaleras te llevan a un lugar más intenso cada vez, más oscuro y cada vez sos más parte de la obra, azul intenso sobre fondo negro, las formas se confunden, te confunden y vas dejando de ser vos, poco a poco continúas girando y más escalones, llegas por fin al gran planetario, te abrazan las formas en este lugar, dejas el cuerpo caer y es entonces cuando tu mente es atrapada por la vida que toman acá las fotografías del genio Gatti.

domingo, 4 de diciembre de 2011

¿Como siempre?


Creía que construía, cuando realmente destruía. Se disfraza con su petulancia, cuando realmente se abandonaba a su propio declive. Anoche me llamó, no atendí la llamada por respeto a las personas con las que estaba cenando, insistió, me levanté excusándome con ir al baño, la cobertura de aquel aseo no era la mejor sin embargo no hacía falta mucha claridad para saber que estaba dándose un baño de ansiedad con un sólo "hola, ¿puedes hablar?" contesté la verdad, que estaba ocupada, que al día siguiente le llamaría. Volví a la mesa, pero al término de la cena decidí ir directa a casa y llamarle, me había dejado preocupada. Quería que nos viésemos, era tarde, era invierno para ambos, accedí, como siempre, pensé de camino. Como siempre en un lugar poco transitado, como siempre vos y yo bajo la alevosa noche, le dije a modo de saludo con sonrisa socarrona. Alzó la mirada: "flaca no es como siempre, te extraño, te necesito, no he encontrado a otra como vos", le asomaban pequeñas lágrimas, idénticas a las de los críos cuando son conscientes de que es el último recurso que les queda para salirse con la suya.

No es como siempre, estamos por fin de acuerdo en algo. Yo no te extraño. Yo no te necesito, ya no. Por suerte, yo tampoco he encontrado a otro como vos.

domingo, 9 de octubre de 2011

Tres - III Parte

III. Hola señorita fría, es usted muy bonita. Hola, gracias.


Hola ¡cuanto tiempo sin verte!. Hola, si, bueno estuve un tiempo fuera.


Hola ¿te apetece tomar algo?. Hola, si bueno, una cerveza.


Hola ¿como estás? lo pasé muy bien contigo la última vez. Hola, si bueno, fue divertido.


Hola, no esperaba tu llamada. Hola, si bueno, estoy de viaje y mañana vuelvo a la ciudad, hay una película chula en el cine y, bueno, te llamo por si te apetece ir. Hola, he alquilado una peli de miedo, se que no te gusta ver estas pelis sola, te llamo por si te apetece verla juntos en mi casa. Hola, si bueno, no me gustan porque realmente no me dan miedo, a ver que tal está.


Hola, te llamo porque este finde estrenan una obra de teatro y pensé que tal vez te apetecería venir conmigo, tengo ya dos entradas. Hola, si claro, hace mucho que no voy al teatro, gracias.


Hola, ¿vas a hacer algo este puente que viene? ya hace buen tiempo, conozco un pueblo de costa que te encantaría. Hola, no tengo plan, suena muy bien, bueno, vale, vamos.


Hola, podíamos hacer algo juntos este verano. Hola, si, algún país distinto, ya veremos.


Hola, te quiero. Hola, yo también.


Buenos días señorita.


Buenas noches amor.

sábado, 8 de octubre de 2011

Tres - II Parte

II. Su voz al teléfono primero, sus manos se rozaron en aquel estrecho pasillo gris un día cualquiera. Ella era una niña preguntona y muy intuitiva, eso creía al menos, intuyó que el estaba cargado de respuestas. El estaba encantado de responder a todas las cuestiones que ella le planteaba, al fin alguien valoraba sus tan profundos conocimientos de la vida, y entre preguntas y respuestas se abrió una cajita, sin darse apenas cuenta ambos despertaron, sin darse apenas cuenta se enredaron en un baile de lenguas, sin darse apenas cuenta perdieron el tan ansiado control de sus vidas, sin darse apenas cuenta enfermaron.
El juego de preguntas y respuestas no terminaba, sólo que el ya no sabía que contestar, ella enojó pues no daba crédito a aquella situación, creyó que el siempre respondería, el, por vergüenza tal vez, en lugar de reconocer su derrota, desaparecía y regresaba hasta que ella volvía a la carga con la batería de preguntas, desaparecía y regresaba porque este juego, como todos, contaba con el factor adictivo. Enfermos que necesitaban su dosis, se entregaban al juego de manera desmedida, provocaba miedo a lo que les observaban, sabían en cada despedida diaria que esto terminaría por destrozarles pero el rato que jugaban se procuraban un placer tan intenso que el valor de sus vidas pasaba a un segundo plano.

Un día les vi haciendo el amor desde mi ventana, lo comprendí todo, el la tomaba como a una niña pequeña primero, la dejaba en la cama con una ternura paternal, ella le miraba con pasión y parecía que pidiese amor a gritos con el brillo de sus ojos, el encima, a ella apenas se la veía ya, el le pedía que abriese las piernas, obedecía y la penetraba durante largo rato, ella recibía ese amor que momentos antes le suplicaba, el no podía dejar de mirarle a la cara, esa belleza le provocaba una nueva erección y volvían a hacerlo una y otra vez, ella desde abajo se agarraba fuerte a su enorme espalda y cuando terminaban el se dejaba caer sobre su pequeño cuerpo, solo unos instantes, luego la volvió a tomar y la llevó al baño, me sorprendí a mi misma con una lágrima asomando mi cara, cuando el la metió en la bañera con una delicadeza extrema, le lavó el pelo, un pelo larguísimo, luego las axilas, siguió y se detuvo con mimo en el sexo, ella cerraba los ojos y cuando terminó y la secó la volvió a dejar en la cama, se vistió, de nuevo una impecable camisa azul y se marchó. Me extrañó después de tantísimas muestras de pasión y amor que la dejase allí dormida.

La pobre niña preguntona se mudó de mi edificio a los dos años, tardé en volver a verla, me alegré mucho, la recordaba con una expresión triste en sus bonitos ojos, viajaba sola, decía que era muy independiente, yo imaginaba que el la seguiría dejando dormida y huyendo sin respuestas, pero su rostro se veía ahora más relajado. Me enteré, que con ayuda de sus familiares y amigos, tras una profunda recaída que la llevó a enfermar, pudo superar la adicción, fue un año intenso de cura, lenta y tenazmente lo logró. Al menos eso decía...


jueves, 6 de octubre de 2011

Tres - I parte




I.- Alguien se fija en vos, no te sentías linda, pero le miraste de casualidad y el miró para siempre. No pudiste negar, aprendiste tu peor fallo, a decir a todo que sí. Bastaban cartones con sucedáneos de cartas de amor, incluso con faltas ortográficas para aprender la primera lección. Si, yo también te escribiré los más hermosos versos, además ¿que hacen sino los adolescentes enamorados de su primer amor?, esto es tan bonito,me haces tanto caso, me haces sentir tan hermosa, me haces sentir tan normal. Bastaba la idea de una vida acorde a los tiempos tradicionales, bastaba la idea de seguridad emocional, segunda y definitiva lección, si, quiero. Mirá vos, ¡qué valiente! la nena es arriesgada, dio un si rotundo, forjó sus pasos en ese si, sobre ese si pasó alguna temporada. No pudiste reafirmarte por más tiempo, lo intentaste...ahora solo queda saber si de veras aprendiste a decir NO, o solo fue un ensayo pequeña sabionda.

Amor - Enamoramiento y otras palabras manidas y ñoñas

Cuando estás tristes tiendes a pensar que no hay una tristeza mayor, igual ocurre cuando tienes un problemón, cuando sientes una alegría inmensa, y también cuando amas, sin embargo es cuando te enamoras, palabra fea donde las haya, cuando se te olvidan los sentimientos, emociones, sensaciones vividas en los anteriores enamoramientos, pues el mundo en ese momento gira en torno a ese amor. Los problemas vividos y superados sirven para resolver los siguientes, en cambio nos negamos a pensar que ese amor del instante, de la etapa, del momento... pudiera llegar a compararse con algo que ya no está en nuestras vidas, normalmente porque algo no funcionó, pudiera ser porque el amado o amada dejaran este mundo, si, pero lo normal es simplemente porque terminó, y termina, incluso te puede quedar la sensación de que ya no podrás amar de esa forma en la vida. Y es cierto, de esa misma no, obvio, cada persona es distinta de la que camina hasta en la misma dirección, ¿como no va a serlo la que camina en distinta?.

lunes, 26 de septiembre de 2011





Estás sentado frente a mi, el telediario de la primera de fondo, otro movimiento sísmico sacude algún lugar remoto de este mundo, las lentejas están muy ricas, ya van apeteciendo estos platos calentitos, te observo mientras escuchas atento como un niño pequeño las explicaciones de los geólogos, bebo agua, trago y quisiera decirte en ese justo momento las palabras más bellas para hacerte saber el profundo amor que siento por vos, quisiera en ese momento apagar el televisor, apartar las lentejas y encamarnos hasta dormir, besarnos sin parar, y es que solo acierto a decirte las palabras más bellas cuando tu boca atrapa a la mía como si el mundo fuese a terminar en ese mismo instante...

lunes, 11 de julio de 2011

El partido

Qué amargo sabor provoca el final de un partido que no se jugó pese a que el tiempo corría a favor de los jugadores, la brisa era perfecta para los espectadores, el calor aún no había llegado como para hacer de este partido un partido húmedo y soporífero, la brisa les golpeaba la cara continuamente haciéndoles sentir ganas de salir al campo y correr hasta conseguir la victoria, el cesped estaba recién cortado, era perfecto para sus zapatillas nuevas, tal vez por ser tan nuevas tenían miedo de no controlarlas y caer de una forma tonta, pero que puede provocar severas lesiones como para seguir jugando otros partidos. Finalmente decidieron no salir, y se quedaron con sus nuevas y flamantes zapatillas mirándolas con cara de bobos y se marcharon a casa, se las quitaron y las colocaron en las estanterias con una extraña nostalgia, con un poco de rabia porque el temor a caer, el temor a las rozaduras, el temor a lo desconocido fue el verdadero ganador de aquel partido de aquella bonita tarde de julio.

sábado, 2 de julio de 2011

ORGULLOSA





Aún estamos lejos de una verdadera igualdad, y me resulta casi cómico como los homosexuales, bisexuales, transexuales, tengan que esconderse a diario en sus puestos de trabajo, con algunos familiares, con amigos de toda la vida, y no estoy diciendo que vayan con una pancarta que diga soy gay, simplemente no tener que andar caminando en las tinieblas.

Caso 1: Chica guapa, ejecutiva, de buena familia, discretamente vestida, lesbiana, convive en pareja desde hace tres años, una chica de complexión fuerte, médico, mal gusto en el vestir, divertida. A la primera se la juzgaría de haber sufrido un engaño muy fuerte con algun tio chungo para haber acabado así, no le pega nada, no nos pega nada como imagen corporativa, la verdad, nunca lo hubiera dicho.

Caso 2: Chico de un pequeño pueblo del sur interior, estudia la carrera de arquitectura en la capital de su comunidad, por fin allí se desarrolla no solo intelectualmente sino emocionalmente conoce a un compañero en segundo de carrera y seis años después siguen enamorados y con una meteórica carrera como socios de un gran estudio. Al primero sus padres le dieron la espalda en cuarto al enterarse, no le pagarían unos estudios que le sirviesen de tapadera para hacer el maricón por las calles de la capital.
Caso 3: Chica de treinta y dos años se divorcia del que fue su novio durante la adolescencia, tiene un hijo de 2 años, es independiente economicamente, mantiene una buenísima relación con su ex marido, comienza a salir con una compañera de la oficina, esta es lesbiana y a su vez le presenta amigas que también lo son. Se fija en una de ellas, es una mujer menuda, tremendamente aguda y divertida, con un estilo increible, un viernes de los que no tiene al peque termina con ella en la cama, ha disfrutado se ha sentido viva. Así va sucediendo algún viernes que otro. Chico nuevo en la oficina, se ofrece a acompañarle a desayunar por cortesía, éste se lo agradece con entradas a la ópera, ópera que acaba en cama, el es agradable, atractivo, educado, ha disfrutado, se ha sentido viva. A ella la juzgarían de viciosa, una cosa es haberse dado cuenta de que era lesbiana al dejar al marido y otra andar tonteando con hombres y mujeres, y encima con un hijo pequeño, lo próximo ¿qué será? un perro...


Y así un caso y otro, nuestros hijos, amigos, compañeros, nosotros mísmos, porque tenemos derechos contemplados en la tan apreciada constitución que además son derechos fundamentales, a la libertad, a la igualdad, a la libre expresión, a la intimidad. ¿Entonces porqué aún se juzga? Con lo que estos libres juicios conllevan, pérdidas de puesto de trabajo, custodia de los hijos, trastornos emocionales por la represión vivida, miedo a acudir a un centro sanitario ante un posible contagio de VIH, esconder a una pareja toda una vida. Fingir quien no se es no es la opción. Por eso más que nunca hay que seguir luchando y reivindicar, entre otros, de modo festivo y lúdico, que la opción sexual de cada uno no es más que eso, una opción, tal y como todos hacemos con nuestra intimidad, sin dejar de ser grandes profesionales, padres, madres, hijos, amigos...

domingo, 19 de junio de 2011

BAJATE A LA CALLE

Hoy pisaré las calles nuevamente,saldremos de nuestros barrios hacía las plazas de nuestras ciudades, tomaremos las calles con reivindicaciones fundadas, con propuestas reales, alternativas objetivas. ¡Qué mas dan las etiquetas que nos coloquen los de siempre! Ellos si son cinco o seis, el pueblo se está levantando de la siesta a la que nos han sometido a base de somníferos del tipo estado de bienestar. ¿Es acaso un estado de bienestar aquél en qué hay una tasa de desempleo como la Española? ¿Lo es aquél en que te largan del trabajo sin motivos y cuando no puedas pagar tu hogar también te largan y encima te obligan a prostituirte para seguir pagando por un lugar del que te echaron? ¿Es un modelo de estado a seguir aquél que rescata a los bancos de su ruina mientras miles de familias son desahuciadas por éstos mismos bancos? ¿Lo es aquél en que el gasto en armamento militar no se reduce pero si en educación y sanidad? ¿Aquél en que molestamos los que pensamos y nos echamos a las calles a pedir lo que es nuestro? ¿De verás es esto el soñado estado de bienestar? No, no lo es, y hemos despertado llenos de energía, con ganas de trabajar, esto no es una revolución para todos, no puede ser para todos, mis intereses no pueden ser los mismo que los del Señor Botín, en la vida. Este pueblo pide algo muy concreto DEMOCRACIA REAL, sencillo ¿no? Pues tras tal lícita petición nos tachan de antisistemas, como si el sistema no fuese contra nosotros, nos tachan de vagos los mismo que dejan el hemiciclo medio vacío, nos tachan y nos seguirán tachando, pero no somos cinco o seis. Hoy, 19 Junio, ha pasado más de un mes del 15M, me emociono viendo Neptuno con los cuatro hippies que dicen que hay, ¡Já!, me emociona ver que nuestros niños piden tomar las calles en nombre de su futuro, y personas mayores que sufrieron una represión jamás imaginada por los que hoy contamos con 30 años.

Otro mundo no solo es posible, es IMPRESCINDIBLE. Son las 18.52 horas, y me voy a bajar a la plaza de La Corredera en Córdoba, llena de energía para hacerme oir. No es lícito una ola de austeridad impulsada por Alemania y seguida a pies juntillas por políticos que no lo son, no es lícito que la democracia que nos han vendido quede circunscrita a un voto cada cuatro años y de qué manera, queremos reforma integral de la 5/1985 porque el pueblo debe ser soberano, no es lícito que estemos en manos de los mercados. No lo olvidemos, ellos si que son cinco o seis, nosotros el pueblo unido, y éste, ya se sabe, JAMÁS SERÁ VENCIDO.

¡A LA CALLE!, Continuará...

Tengo sueño



El ventilador gira las aspas a una velocidad sinuosa, lo observo con medio ojo, el único ojo que medio abro, el otro lo mantengo cerrado, anoche nos dormimos tarde y tengo mucho sueño, me giro y me encuentro con tus pecas, son de color arena, cierro los ojos y siento tu respiración inquieta, hace calor y te impide descansar, hace calor, mucho calor, sin embargo acerco mi pecho contra tu espalda, mis rodillas se acoplan a tus corvas, mi pubis hacía el final de tu espalda, mi nariz se posa en tu cuello, tu olor me incita, me excita, vuelvo a medio abrir el medio ojo y se vuelven a topar con tu espalda salpicada de pecas propias de persona de tez clara, ahora enrojecida por el sol que en esta ciudad no hace justicia, y medio abro el otro ojo, los dos te observan ahora y medio dormida te medio beso el hombro, medio dormida levanto el brazo para acariciarte el lomo, mis movimientos son sinuosos como el de las aspas del ventilador que nos observa desde arriba. No sé realmente que dirección van a tomar estas caricias, de momento sólo ascienden y descienden en el mismo sentido, comienzo a notar que tu cuerpo desprende un nuevo calor, dudo si es debido a los 36 grados que hay afuera u obedece a mis caricias. Tu respiración se vuelve agitada y ahora ya mis caricias conocen el destino que quieren tomar, las manos con movimientos de tango bajan hacía tu sexo, y allí se encuentran con el lugar dónde pasar unas mini vacaciones, y recorren mis dedos de forma suave todo el miembro, aún no quiero agarrarlo, quiero disfrutar esta erección tuya, esta excitación mía, y no quiero abrir los ojos del todo, deseo que siga formando parte del sueño matutino, y no quiero que te des la vuelta, quiero seguir soñando con esa orilla pecosa que me recuerda a las playas de Cádiz. Pero ya no mandamos nosotros sobre nuestros cuerpos, éstos se apoderan el uno del otro y ahora sos vos quien con los ojos a medio abrir me gira como si fuese una muñeca de trapo. Los sexos medio dormidos encajan como dos piezas perfectas, el ritmo se acelera, ya han despertado, in crescendo, diez, quince o treinta minutos. Los ojos se cierran del todo, los tuyos, los míos. Hace calor, cada uno toma una postura. Imposible volver a conciliar el sueño, vos el café, yo las tostadas, se queman un poco, todavía me huelen las manos a pan tostado, me gusta.

sábado, 11 de junio de 2011

Y nos confundimos




Tu que llegaste por casualidad, tu que... no, eso son canciones, ni vos llegaste por casualidad, ni mi forma de acariciar tu espalda lo es, ni los encuentros casuales para ir al cine en tardes de invierno, ni las escapadas excusa, nada lo fue y nada es casual entre nos, podría serlo, tal vez sería lo idóneo, lo lírico, lo literario,como si los momentos vividos tuviesen su propia banda sonora. Es cobijo, un lugar dónde resguardarnos de nuestras mentiras, de nuestras miserias, un baile de lenguas sin fin, dedos que se quedan prendidos de mi sexo como si así pudieses llevarte para ti solo lo que se esconde tras las miradas que te dedico mientras me vengo, crees que esta pequeña muerte acabará conmigo y nos confundimos y mi boca, que también se viene, se prende entonces de tu sexo como si pudiese tragarme todo lo que escondes mientras sujetas mi cabeza con violencia y sensualidad, y exhaustos nos confundimos con caricias de aparente ternura, y pequeños besos revestidos de cariño, y se cruzan las miradas y no hay banda sonora, y nos damos la vuelta, y espalda contra espalda nos guardamos de que ninguno saque el afilado cuchillo, y cerramos los ojos, y ninguno ha revelado verdad alguna. No existe, porque ni vos ni yo somos dueños de esta cama, tuya o mía, ninguno, sólo el miedo lo es. Buenas noches Señor X.

lunes, 4 de octubre de 2010

La vida



Ahora que parece que la tormenta ha cesado, que una paz desconocida me inunda, que cierro los ojos y vuelo a mil sitios imaginarios, que los abro y la realidad me abriga acogedora, ahora que soy lo que deseabais los que me queréis, ahora siento miedo de mi corazón vacío, no porque me resulte desconocida la situación, no por temor al dolor q me puedan causar, miedo de mi misma, de no tener la capacidad de dar lo que le dí a alguien que sea honesto. Tengo la sensación de no saber marcharme a tiempo de los lugares poco recomendables, de no alejarme de las mentes atormentadas, de insistir en los traumas, tal vez adopte la fea costumbre de entregar mis entrañas a cambio de resolver problemas ajenos, y así rodar una y otra vez, así hasta que llegue un día en que realmente me sienta tan llena de los malos recuerdos de aquellos a quienes quise salvar que me percate de que yo era la que vivía en el peor de los lugares como para recomendar, de que mi mente era la más atormentada, de que mis traumas, a diferencia de los suyos eran insalvables, tal vez era yo la más problemática, pero mientras que llegue ese día seguiré rodando y entregando mis entrañas a quien me apetezca, por absurdo que parezca, la pasión es la que realmente mueve el mundo, al menos el mío, sino seríamos máquinas, como aquellas mujeres perfectas. Dejémonos amar de manera desgarrada, besemos con violencia, acariciemos con ternura, follemos con las miradas, trabajemos sin matarnos, caminemos bajo la lluvia de octubre sin rumbo fijo, abramos nuestros oídos a los músicos del pasado y a los que intentan ahora hacernos soñar, tengamos hijos sin pensar en la economía y si en el amor incondicional que conlleva, manifestemos lo que nos incomoda, lo que nos indigna, ¡vivamos joder!, vivamos sin pensar demasiado en el mañana, lo justo para poner el despertador en hora, porque eso sí, hay que pagar facturas. Lo siento he jodido el final, pero es así, primero de mes, y antes que ponerme nostálgica esta tarde he ido a pagar hipoteca, garaje… pero vivan, porque ¡están vivos!

martes, 31 de agosto de 2010

Jodida zorra




Finalmente ganaste la partida, siempre lo haces, sabemos que eres una contrincante poderosa, por esa misma razón una vez que se te conoce se te evita, pero eres una jodida zorra inteligente y provocas que acabemos enfrentándonos a ti. Es muy difícil escapar de una seductora de tal magnitud, al menos para mi siempre lo fue. De pequeña me acompañaste infinidad de veces, realmente lo has hecho desde que tengo uso de razón, te usaba para tapar lo que me avergonzaba, para divertirme, como instrumento para conseguir metas, amigos, etc… pero el uso al que ahora me enfrento es el más duro, aquí me has ganado, me he despistado, y bien sabía que no debía confiar en la candidez de la víctima, lo que no sabía es que la víctima en este escenario era yo.

Siempre he tenido claro que negando tu existencia lo tenía todo ganado, solo yo sabía de tu colaboración, y cerraba los ojos, dormía, de acuerdo ese día no muy bien, pero dormía y si bien no olvidaba y nunca lo hago ni lo haré, se pasaba el tormentoso día y continuaba. Las miradas de confianza, las sonrisas de placidez, el abrazo amigo, el beso de amor, la palmadita por el buen trabajo, todo continuaba, ¿Cómo reconocerte en mi vida? Tenías que comprenderme, me conocías bien, pero como no me canso de decirte, eres una jodida zorra y tenías que salir del agujerito del bolsillo donde siempre te he llevado, quisiste ser protagonista, y saliste por la puerta grande. Me podías haber enfrentado a los años, a los meses, a los días, atrasados donde habías protagonizado momentos inolvidables, sin embargo tu actuación estelar guardaba una sorpresa, me demostraste que no solo existías a pesar de mi negación contundente y continua, sino que fui víctima de ti, esta vez no me acompañabas a mi. Me golpeé fuertemente, joder aun me escuecen las heridas, si señora, toda una vida de mentiras, mentirijillas, mentiras piadosas, y no te vi cuando me atacaste. ¡Qué incertidumbre tan grande me has creado! ¿Cómo se ahora donde está la verdad? Te has vengado y bien, me despisté, una llamada aquel caluroso 11 de mayo, te negué, no podía creer que me hubieses estado traicionando durante tres amargos años.

Ahora lo entiendo, a la mentira por más que se la niegue no deja de ser, no deja de existir, nos enfrenta tarde o temprano, tal vez al principio de algo, tal vez al final de los días, es una jodida zorra que no puede mantenerse callada, entrometida…

domingo, 22 de agosto de 2010

II. El misterioso señor de la barba cana y los ojos bonitos


Bajo el techo de estrellas de la plaza te veo día tras día, en alguna ocasión te he visto bajo la luz del día, incluso una vez te vi bajo la luz del amanecer en escenario distinto. En aquel escenario fijaste tus pupilas dilatadas en las suyas, también dilatadas. Le parecieron un laberinto del que no sabía si quería salir, se le notaba, no importaba el tiempo, por una vez el no era dueño de su cuerpo, solo tu laberíntica forma de amar lo era, y entonces se derramó sobre tu piel escurridiza por el calor sofocante de la mañana ya entrada en horas traicioneras de mediodía. A ritmos de tangos, de los tuyos y de los suyos, golpeando el suelo mientras afuera las chicharras tocaban sus melodías desgarradoras. Nada importó durante aquella mañana, un baile de lenguas sinfín seguían a ritmo de Piazzola, cuerpos desconocidos que se encontraban encantados de conocerse, dedos prendidos en los rincones más recónditos provocaban gemidos ahogados en un vaso de ron aguado. De repente el ritmo se paraba, los amantes entrelazados se miraban fijamente, no hablaban, no había necesidad, sus ojos, sus bocas, su respiración lo hacían por ellos, y así cuando esta respiración rozaba lo agonizante volvían a enredarse en el baile sobre la tarima. Podían haber permanecido en este estado un par de días más, seguro, el alimento no era necesario, el agua no faltó en ningún momento, y el deseo podía luchar contra la vida que se sucedía afuera. No fue así, solo duró unas horas más, pero cuando el amante se despidió, quizá para siempre, y ella cerró la puerta, ví desde mi ventana la sonrisa placentera más pura que he visto en una mujer, se desparramó literalmente sobre su cama, exhausta, feliz, y satisfecha.
Luego te he seguido viendo, es lo que tiene vivir en el mismo barrio, pero mi necesidad de Voyeur con los habitantes de la plaza no ha cesado, el ver aquella escena, lejos de saciarme me ha provocado una curiosidad inusitada, desconocida en mi, pero hay algo en aquellas miradas, en tu forma de caminar, de caminar sobre la vida, se que hay algo que no está a la vista, algo en vos que es más profundo, tal vez una inteligencia propia de algunos genios que jamás es vista por los ojos de los demás, tal vez es sólo mi imaginación, sea como fuere seguiré indagando, como hago con el resto de personajes, aunque con vos es distinto. Por supuesto lo haré desde la distancia, a las personas que tienen escondidos los dones no hay que interrumpirlas, son seres libres, y como tales deben desarrollarse, prestarles el silencio si alguna vez lo necesitan, no más, porque hay ciertos silencios que hablan más que todas las palabras del mundo, como el sonido de la guitarra solita, sin voz, sin acompañamientos, no necesita de más, sería un crimen en algunas ocasiones…