martes, 5 de agosto de 2008

MAÑANA,mañana,MAÑANA,mañana,MA...

Todos los días son el principio y el fin, todos los lunes al verte parece que todo este tiempo no ha pasado, se detuvo, se congeló, y su vida con él. Ella no cree más en el mañana, no quiere creer porque duele, duele ver que mañana es igual que hoy, igual que pasado mañana, igual que ayer, igual que hace un año, ese mañana del que le hablas con los ojitos llenitos de luz, le produce agonía, ansiedad, dolor de estómago, impotencia, rabia, tristeza… Aún sabiéndolo tu, día tras día le sigues diciendo “mañana…”. No sólo lo dices con tus palabras calmadas, sosegadas, sino con tu rictus de hombre tranquilo, los movimientos de tus manos son dulces, le tomas las suyas con delicadeza, se las acaricias y le transmites que el mañana será como dices y no como realmente será, tu leve sonrisa acompañada de hoyuelos le hacen creer en tu bondad infinita, y como no la estrella de la función, tu mirada, a veces incluso aparece mojadita de lagrimas de supuesto amor, llenitas del mañana con que sueñas, de deseo por encima de todo, porque si de algo no dudo yo que os veo sentada en la mesa de al lado de la misma cafetería después de un año, es de que la deseas, la deseas única y exclusivamente para ti, para amarla, cuidarla, enseñarle… aún así el miedo embarga esa mirada con la que la derrites, y lo que es peor tu alma.
Y yo, cotilla de mi, observadora del género humano en el rato del desayuno, me pregunto al terminar el café, cuando os veo marchar tras un tímido beso en la frente y cada uno por una puerta, si MAÑANA estaréis aquí, o por el contrario tendré ese rato para imaginar que fue de vuestras vidas.

Diana

lunes, 4 de agosto de 2008

Cinco provincias en alerta por la ola de calor africano con máximas alrededor de los 40 grados

Cinco provincias en alerta por la ola de calor africano con máximas alrededor de los 40 grados

La llegada de una masa de aire africano seguirá disparando los termómetros españoles en los próximos días, sobre todo en la mitad sur de la Península
Pues si acá estoy yo en esta mitad sur, leyendo blogs amigos, el correo, la prensa.. y me encuentro con semejante titular en primera plana. Ya decía yo que la pantalla desprendía mucho calor, porque entrar entra aire por la ventana, claro que no sabía que era africano.
Mirá vos… aún así a mi no me desagrada, soy consciente de lo gilipollas que debe sonar que vivo perfectamente sin aire acondicionado, que disfruto de las gotas de sudor que caen por mi frente y canalillo, que me encanta sentir como los rayos nocivos del sol invaden mi piel, y ahora justo al pie de la media noche, estaremos a unos 25 grados, no tengo ni el ventilador como compañero, la luz del flexo me está matando, sin embargo cierro los ojos mientras escucho “fly me to the moon” versión de Diana Krall y no se porque, pero tengo la sensación de estar a la espera de salir mañana de viaje a un lugar de clima caribeño, cuando realmente mi despertador sonará a las 6.45 para ir a la oficina como cada día. Es verano, siempre igual, todos los años decimos que así no se puede vivir, que las noches son eternas, que da asco estar todo el día sudado… Pues ¿qué quieren que les diga? Mi estación favorita del año es esta, y eso que decido quedarme en agosto en mi ciudad con su alerta naranja y todo. El calor produce relativismo ante las situaciones graves, no hay consejo de ministros, el Rey está en Mallorca con sus barquitos, la gente huye a las playas de siempre a cantar eso del “Jonathan no te metas pa’lo hondo”, y una se queda sola en esta ciudad fantasma, sola en la oficina fantasma, sola en el bloque fantasma, y tan feliz!!. Además lejos de parecerme incomodo, el calor me pone ¿A ustedes no? Deberían probar a hacer el amor a eso de las 16 horas, con la persiana bajada, el sonido del viejo ventilador de fondo, los cuerpos sudorosos se escurren el uno con el otro, se sirven de aperitivo, están salados. Terminan con las manos arrugadas como si hubiesen estado dándose un baño de una hora, cuando realmente han estado follando media hora a las 16 horas en la mitad sur de la península y el ventilador sólo ha servido de banda sonora. ¡Joder que siesta les espera a estos cuerpos!
Buen verano Señores/as

viernes, 18 de julio de 2008

Vuelve pronto

Tu piel apagadita, tus ojos tristones, tu garganta seca que impide articular correctamente esas palabras que tanta gracia nos causan… no podía ser verdad. Aún me quedan años para poder seguir aprendiendo refranes, frases hechas, y vocablos de tu propia cosecha, tu forma de reñir es la misma generación tras generación pues hoy me veo con tus gestos al replicar a la niña, quién a su vez lo hará igual con sus menores.
No te puedes separar de nosotros aún, ellos en cambio deberán esperar a las reuniones completas, a volver a ser jóvenes donde quiera que estén, hoy se lo he pedido, igual es muy egoísta, pero sin saber el como y el porque sentimos que nos haces falta, nos hacen falta tus silencios, tu risa, tus quejas, tus ocurrencias…
Hoy sentada en el banquito de madera de ese lugar en el que tanto has disfrutado y has llorado, me asaltaban imágenes nuestras a la cabeza, la primera película de Almodóvar a la que fuimos juntas ¿te acuerdas? Año 1.989, Mujeres…, los veranos en la piscina advirtiéndonos de los cortes de digestión, las tortas de aceite para desayunar, los huevos que freías en la cena a tu amor, las fullerías en el parchís…y es que sea de la forma que sea te quiero mucho, y te extraño cuando me faltas más de quince días, así que… les pediré que te traigan de pronto a casa, porque ¿sabes una cosa? Creo que si es verdad que nos escuchan, nos ayudan y nos protegen.

martes, 15 de julio de 2008

La RAE y los sentimientos

Nostalgia, no quería confundirla con la tristeza, y como andaba dudosa a la hora de precisar el sentimiento que me ocupaba esta tarde, tomé el camino frío que me enseñó mama y busque en la RAE la definición: “Tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida”, no estoy de acuerdo.
No viene al caso, porque entre otras cosas a nadie le importa mi vida, y nunca hablo de ella en este lugar, pero hoy me permito esa licencia, quisiera compartir mi desacuerdo sobre esta definición oficial.
El asunto es que buscando un documento antiguo di con el cajón secreto que todos tenemos y que yo personalmente tenía olvidado hacía tiempo. Si el cajón de los recuerdos, fotos con el primer novio y sus respectivas cartas donde ambos nos prometíamos amor eterno con diecisiete años, las entradas de los primeros conciertos, las notitas que escribía en clase con los compañeros resultado de mis seis años de bachiller en lugar de cuatro, las fotos carnet que me he ido haciendo desde que tenía catorce, incluso el libro de escolaridad de la E.G.B., si ese verde que tiene en la primera página una foto de cuando estás en primero, correspondencia con los primos que viven lejos, ah que tiempos aquellos de ir a correos y esperar ansiosa la respuesta en el buzón del portal… Pues eso, que estos objetos materiales, me habían creado un estado nostálgico que lo flipas. Sin embargo en mi empeño de definir los sentimientos, me cabreo al ver que la RAE me dice que estoy triste por una dicha perdida, y no Sr, no que esté muy feliz, pero si normal, vamos lo más que he llegado a estar es emocionada al ver que sigo manteniendo la misma amistad con mi compañera de notitas del insti, pero no triste. Supongo que debo quedar escarmentada de no buscar el significado oficial de los sentimientos, ya va siendo hora de sentir y punto. Porque ¿quién dijo que cualquier tiempo pasado fue mejor? Este de ahora no está mal, camino de la treintena, más segura que la chica que prometía amor eterno, más guapa que la de la foto carnet de hace quince, aunque con la misma energía y con ganas de aprender cada día un poquito más, sólo un poquito que me canso de pensar mucho.

viernes, 20 de junio de 2008

Mi Sra. esposa: Libertad

Por ahí va Martín, con su andar peculiar, su mirada perdida, su rostro marcado por el paso del tiempo, un tiempo que ha corrido quizá más de la cuenta a los ojos de quien le ve caminando por las estrechas calles de la ciudad. Aparentemente este hombre parece haberse casado con la Libertad, con ella tiene un hijo llamado espíritu libre, pues vive al margen de toda regla impuesta al resto de la sociedad, come cuando las musas le inspiran y a cambio de esta inspiración recibe unas monedas, da igual que tipo de inspiración, hoy un cuadro naif, mañana un pastel vegetal, pasado joyas de materiales reciclados, al otro tal vez el día esté negro y a las musas les da pereza salir en su busca, entonces no hay para comer, eso sí, es libre. No tiene que verle el careto al capullo del jefe cabreado por su insatisfactoria vida sexual, no tiene porque despertar al lado de la misma mujer por muchos años que le caigan encima, no tiene que andar haciendo números para pagarle los estudios al niño… Sin embargo aún sigue caminando por las angostas calles de esa ciudad asfixiante que odia, aún hay noches que no sabe donde dormirá la siguiente, pues probablemente no tendrá un mango para seguir pagando la pensión, aún teme hacer un llamado a su padre, a un hermano, a un hijo, porque desgraciadamente nadie le entiende, pues éstos no son más que borregos de la sociedad actual…
Sigue su camino y sin saberlo ninguno, se cruza por una de esas calles con un tipo igual aunque aparentemente distinto.

Por ahí va Jaime, por las anchas avenidas de la misma ciudad, éste no va a pie, aparca en doble fila casi en la esquina, es un vehículo de marca, reluciente, del que no daré más detalles porque no me interesan lo más mínimo. Rebosa seguridad, porque aunque éste si esté casado con una mujer de carne y hueso, también considera como su esposa legítima a Libertad, pues vive al margen de lo que él considera imposiciones absurdas, trabaja 15 horas al día en el estudio porque ama sus creaciones, perdón, sus carísimas creaciones, detalle éste que le hace más libre, pues no tiene porque verle el careto al capullo del jefe cabreado por su insatisfactoria vida sexual, no tiene porque despertar al lado de la misma mujer por muchos años que le caigan encima, no tiene que andar haciendo números para pagarle los estudios al niño… Sin embargo aún sueña con despertarse al lado de una mujer a la que ame de verdad, aún teme cambiar el color de la camisa por si a sus clientes les diera por decir que es un modernito, aún teme hacer un llamado a su amigo de toda la vida porque ahora están a distintos niveles y éste no le entendería…

El caso es que Jaime se había bajado a comprar tabaco al bar donde hacía esquina la callejita del casco histórico con la gran avenida, cuando tropezó con Martín, se miraron al disculparse, pues entre otras cosas les unía una educación exquisita, y se encontraron por un segundo delante de un espejo. Así es, ambos estaban casados con la misma, perdón de nuevo, con el mismo, porque ellos sabían en su interior quien les tenía realmente atados en esta vida. Podía haber sido aquella hermosa mujer llamada Libertad, pero la realidad era bien distinta, pues Libi pasó de largo hacía demasiado tiempo, cuando el Sr. MIEDO les atrajo con su falsa apariencia.

domingo, 1 de junio de 2008

IMAGENES

Ojalá supiese dibujar, aunque no fuese buena, al menos para darle una forma medianamente acertada a lo que imagino y que tanto me gustaría plasmar para que el transcurso de los años no lo borre de mi disco duro. En ocasiones creo que recuerdo como era el rostro de mi madre hace veinte años, sin embargo son las fotografías las que me hacen no olvidarlo, bueno y algún que otro gesto mío cuando me miro al espejo. El caso es que aunque creamos que tenemos recuerdos físicamente vivos en nuestra mente, la mayoría de éstos se mantienen a base de imágenes que volvemos a ver pasados unos años, y son éstas las que los reavivan. En cambio, mantenemos intactos aquéllos que provienen de otros sentidos, por ejemplo mantengo intacto el olor del yogurt de vainilla de la marca yoplait (marca desaparecida a principios de los noventa) y es éste olor el que me trae la imagen de mi madre recogiendo la cena, veo a mi hermano sentado a mi lado en una silla de madera verde, es pequeñito, tiene el pelo de un color rubio intenso, cegador…pero más que el rubio de mi hermano recuerdo el olor y el sabor de aquél yogurt... ¿Y esta tarde?, me quedé dormida en el sofá tras un plato de pasta que me pedía a gritos una siesta, bien pues me desperté con la imagen del último sueño, era muy real, la historia de dos hermanas enfrentadas por lo típico a una la consideraban la guapa - tonta, y la otra era la inteligente – feita. El caso es que conozco perfectamente el rostro de estos personajes, no existen de cara a la realidad del resto, pero sí en mi cabeza.
Ojalá supiese dibujar…